LOS INICIOS DE «EL PELAO» CON SU BARREIROS HECHO POR ÉL Y SU EQUIPO.
Para quienes no conozcan la figura de Antonio Conejero Conejero “El Pelao” vamos a comenzar desde el principio con su carrera deportiva. Toni, como así le llamábamos todos los que le conocíamos, nació en Caudete (Albacete) el 22 de Febrero de 1957. Se casó con Vicenta Ferri y tuvo dos hijos, Tony y Ángela. Los tres le siguieron en muchas de las carreras que disputaba en nuestro país y fuera de él, dándole ese apoyo imprescindible que es la familia.
Hombre luchador, no paró ni un momento de su carrera en trabajar para cumplir su sueño, el cual consiguió gracias a su tesón y esfuerzo, y la ayuda de los muchos amigos que en el mundo de las carreras de camiones consiguió.
Aficionado y apasionado desde niño al mundo del motor, Antonio siempre soñó con ser piloto de carreras de motos, pero la escasez económica y la falta de medios en aquél momento se lo impidieron. Años más tarde, surgió la modalidad deportiva de carreras de camiones. Antonio no se perdía ese maravilloso espectáculo, y, junto con un amigo, asistía cada año al circuito del Jarama, en Madrid, donde empezó a nacerle ese gusanillo que le decía que tenía que intentar recuperar el sueño de su vida; dedicarse al mundo del motor.
Su edad era la adecuada y en esos momentos sí que disponía de los medios mínimos para empezar, por lo que Antonio compró un camión Barreiros de serie, y, con la ayuda de un grupo de amigos, lo acondicionó para poder competir.
Vídeo de la construcción del Barreiros por parte de Toni y sus compañeros, realizado por el AlviTruckSport:
Con el Barreiros ya «acondicionado» a la competición de la época, «El Pelao» como popularmente se le conocía, debutaba en el Gran Premio Camión de España de 1993 en el Circuito del Jarama con una espectacular tercera posición de su categoría. Animado por la competitividad mostrada en la capital de España frente a equipos mucho más experimentados, reunió los medios suficientes para disputar las pruebas españolas de la Copa de Europa de 1994, obteniendo de nuevo un podio en Albacete y otro en la primera carrera en Madrid ante más de 45.000 espectadores. El vetusto Barreiros con el que comenzó su sueño, era digno de ver a altas velocidades.
A partir de 1995, “El Pelao”, se convirtió en un asiduo de las carreras de camiones en las que alternaba participaciones en España con salidas a las mangas del europeo en Francia, en los circuitos de Paul Ricard y Dijon-Prenois.
Siguiendo con su continua evolución, disputó en 1996, y 1997, de nuevo tanto las pruebas españolas como las francesas de la Copa de Europa, siendo ambos años la antesala a su participación en la totalidad del campeonato de manera constante y continua.
Continuará…
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