Previa Dakar 2023: Renault, una formación venida a menos
Continuamos con el análisis de los participantes en el próximo Rally Dakar, que cumplirá el próximo 31 de diciembre su 45 edición.
En esta ocasión, analizamos a los equipos de la marca Renault, o mejor dicho, al equipo, pues en los últimos años ha ido perdiendo a equipos cliente y, en esta edición, tan sólo el Riwald Dakar Team correrá con los camiones de la firma francesa. Se trata de unos camiones cuyo preparador es MKR Techonology, la estructura dirigida por Mario Kress y que entre 2010 y 2013 compitió con camiones Renault en el ETRC, teniendo como pilotos a corredores del calibre de Markus Bösiger, Markus Oëstreich o Adam Lacko.
Uno de sus pilotos es Pascal de Baar, el cual correrá en un C460. Se trata de un piloto experimentado (esta es su 15ª participación, la 12ª en camiones), sólido, que rara vez comete errores y que si tiene un buen camión podría luchar por entrar entre los diez primeros por primera vez en su trayectoria (su mejor resultado es un 11º puesto en 2021). El año pasado tuvo una primera semana complicada con algunos problemas mecánicos, acabando 19º, pero en la segunda mejoró mucho y acabó 14º. Junto a él estará Stefan Slootjes, con quien ya estuvo en 2021 y 2022, y Marcin Krüger, que debuta.
Junto a él estará, como de costumbre, Gert Huzink, que volverá a correr con el C460 Híbrido. El neerlandés estaba teniendo un buen rally en 2022, rodando 15º, pero sufrió un aparatoso accidente que le hizo acabar la prueba 29º. Desde luego, la aventura de Huzink con el camión híbrido está siendo poco fructífera (24º en 2020, abandono en 2021 y 29º en 2022), pero ahora tiene ante sí una gran oportunidad de irrumpir en el top-10 y luchar por mejorar su mejor puesto (7º en 2018). Eso sí, tiene que controlarse más, pues si ya de por sí el camión es frágil, a veces comete errores que le hacen sufrir accidentes (de hecho, ha abandonado siete de los once rallies que ha corrido). Como viene siendo habitual, junto a él estará Rob Buursen (esta es su octava participación juntos) y Martin Roesink (en su caso será la quinta).
El equipo tendrá una tercera unidad, un Renault K 520, en el cual encontramos a Adwin Hoondert, quien participó en cuatro ediciones cuando el rally era en Sudamérica (2013-2016). Junto a él estará el también experimentado copiloto Jasper Riezebos, que acumula cinco participaciones (2015-2019) y Erwin de Boos, que debuta. Se han puesto como objetivo entrar en el top-10, lo cual quizás es un tanto optimista, pero de Baar estuvo bastante cerca en 2020 y Huzink lo hizo en años como 2018, así que no es imposible.
En resumidas cuentas, las opciones de ganar de Renault son escasas, o prácticamente nulas, pues tan sólo tienen un equipo asociado y encima sus aspiraciones no son muy elevadas. Simplemente podrían pelear por entrar en el top-10 de la clasificación general. Sin duda, la fortaleza de Renault está disminuyendo, sobre todo a partir de la pérdida del Firemen Dakar Team y, sobre todo, del Mammoet Rallysport, que pasaron en años recientes a correr con IVECO.
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